Nada como el amor

Nada como el amor. Y no porque el amor nade tan bien o tan mal que sirva como para hacer un chiste usando la homologación. No, lo que digo es que no hay nada como ella. Como Ella. Porque si me quiere, nada puede salir mal. Si Mariana me quiere puede perder el rojo, arrebatarse el asado, caerse el mundo, que nada importa. No necesito nada más. Es lo mismo que Messi, que lo ves jugar y parece todo tan facil. Bueno, a Mariana la felicidad le sale asi, fácil. La tiene atada. Se pone el equipo al hombro. Tiene una sonrisa goleadora que no te cansás de ver, te digo que la ves y le darías replay todo el partido. Es un crack del cariño, el barrilete cósmico de lo bello. Da placer verla jugar, en la vida, en la cama.
Es eso, da placer. Plenitud. Supera cualquier idealización.
Todo lo lindo tiene que ver con Ella.