Descenso

Descendió independiente. El dolor es inmenso, pero con la frente en alto, de verdad. Con la hinchada alentando. Con los pibes del club poniendo la jeta por los que vinieron a robar. Pero, insisto, con la gente entendiendo, con un grupo muy grande de personas adentro y afuera de una cancha todos juntos sintiendo algo enrome, importante. El orgullo de saberse grande pero tambien maduro, de reconocer los errores y de saber aplaudir a los que se lo merecen. De no gritar en contra de otros, ni putear descaradamente, ni agarrárselas con tu estadio, ni con el que tenés al lado. De una hinchada que sabe que esto es fútbol, que es lo que viene a ver y que es lo que exige. Pero,a  ver si me explico... Es re loco eso... las masas, la gente en grupo en situaciones adversas no suele comportare de forma madura. Pero esta tarde independiente lo vivió de esa manera. El estadio Libertadores de América aplaudió y alentó entre llantos a los que dieron todo por el club. Simplemente compartieron el dolor hasta el final, y se volvieron a sus casas, a descansar, a levantarse en un nuevo día; a aprehender los errores cometidos y a pensar en no volver a cometerlos. Que los culpables paguen, y que este nuevo independiente renazca mas fuerte que nunca. Mas arraigados al club que nunca, con la conciencia de saber que somos uno, que hay que seguir luchando por erradicar a los que no quieren al club, y, mas que ninguna otra cosa, con futbol. El futbol que le gusta a Independiente.