Pelotudo

Llegando a los 30, creo que la edad empieza a afectarme de verdad. Anímicamente. Alguna vez lo comenté, como algo al pasar, pero hoy lo confirmo. Veo pelotudos por todos lados. Abro facebook y está lleno de pelotudos, leo el diario y me parecen unos pelotudos, escucha una canción de callejeros y me parecen unos pelotudos. Y me da un poco de culpa también digo, ¿Quién soy yo para juzgarlos? No es que yo me crea el más groso, debo ser tan pelotudo para el resto de la gente como ellos lo son para mí.

También se que pelotudos hubo y habrá todo el tiempo, el problema es que ahora me afecta. No sé porqué, qué debo estar haciendo mal, quizás es una forma de descargar otras cosas, no sé. El tema es que antes me chupaba un huevo todo, y ahora me afecta. Necesito que me chupe un huevo todo, de vuelta. 

Me rompe las bolas que alguien suba una foto de un perro semiatropellado a facebook para que me “solidarice” (¿qué quieren que haga? ¿qué le cague el día a otro infeliz poniéndoselo en el muro?¿Que ganamos compartiendo una foto de un perro muerto?), me rompe las bolas que suban los chistes (¿chistes?) pelotudos y cursis de Gaturro, me rompen las bolas los trailers malos del cine argentino, me rompe las bolas que Adele se queje todo el tiempo de que la dejaron, me rompe las bolas que se hagan los fotógrafos porque se compraron una cámara que tiene un lente que saca de foco cosas (¿Posta? ¿Descubriste que existe algo que se llama foco y que podes variar? Buena, Prometeo, ¿por qué no te postulás para el nobel de la concha de tu madre?), los anti K me parecen unos pelotudos, los fanáticos K me parecen unos pelotudos, los bosteros me parecen unos pelotudos, y lo peor de todo es que me suelen dar por las pelotas la gente que se queja de todo. Como yo en este post que estoy escribiendo. Me rompe los huevos los que escriben quejándose de todo y que pretenden ser graciosos por el simple hecho de inventar puteadas reiterativas. Si, como yo ahora. Entonces me envuelve la paradoja de la imposibilidad de odiar a los que se quejan sin quejarme. 

Entonces quizás lo que esté pasando es que me odio a mí mismo, por quejarme, y lo extrapolo a los demás. No es que me queje todo el tiempo, todavía mantengo cierto “llamado a silencio” en algunas ocasiones. Pero es un círculo donde mi inmadurez hace que me rompan las pelotas los pelotudos, convirtiéndome en un pelotudo, rompiéndome las pelotas a mí mismo y encambronándome para encontrarme, nuevamente, quejándome de los pelotudos. Como facebook no me deja bloquearme a mí mismo, bloqueo a los otro. Es como una tercerización de la culpa, como una redención a través del otro. Tercerización porque estoy llegando a los 30, y redención porque es la edad de jesús, no? dicen eso, los 33 creo que es la “Edad de Jesús”. Q c yo, gente pelotuda por todos lados. Y especialmente acá, escribiendo esto. 
Me voy.