La paz en el mundo

Si pudieras abrazar al planeta entre tus piernas, con esa tierna suavidad con la que me abrazas a mi; seguramente lograrías la paz en el mundo. Nadie necesitaría nada más, todos seriamos felices: iríamos a trabajar felices, caminaríamos felices, dormiríamos felices, iríamos a visitar a nuestra suegra felices. Siempre entre tus piernas.