Desducha

El agua que cae de la ducha, entiendo, tiene un minimo margen de agradabilidad. Es un caso muy común. Es un pequeño trecho el que logra el equilibrio entre la canilla fria y la caliente, y que asienta al agua en una temperatura agradable. ¿Pero esto se debe a que el grifo tiene un problema de regulacion o al cuerpo humano que es exigente con las medidas? ¿Es la canilla la que va de 15 a 45 grados en cuestión de milimetros, o es el cuerpo humano el que necesita una precisa tempratura exacta para sentirla agradable? ¿Así y todo, como saber qué es lo “agradable”? ¿Hay alguna forma de medir la belleza o la aceptación? ¿Dicha agradabilidad es una cualidad particular del objeto, o es una conjugación de percepciones subjetivas? Y entonces, ¿Que fue primero? ¿Las cosas o los sentidos? ¿El sonido o el oído? ¿Los colores o la vista? ¿Cual es consecuencia de cual? ¿El mundo es como lo vemos, porque es asi objetivamente o porque nosotros lo entendemos asi por nuestra forma de ver las cosas? Años de filosofía se han basado en estas preguntas, sobre como juega la percepción en el mundo real. Acaso el dilema del árbol que cae y nadie lo escucha sea mas cercano de lo que parece...

Estas son las cosas que uno se pregunta mientras trata de regular su ducha, que oscila entre tres infernales gotitas de agua hirviendo, a una catarata peritomorenezca en cuestion de nanocentimétricos de canilla. 
Soy un desduchado.