Sobre la imposibilidad de representar la sublimación II

En general uno tiende a tratar de explicarse las cosas(1). Piensa que entendiendo, procesando una sensación, puede llegar a disfrutarla más. Cree en esa relación entre la sapiencia y el placer.
El tema es que hay veces que no alcanza. Hay cierto grado de sublimación que es irrepresentable. Cualquier cosa que se piense al respecto sería incorrecta, desacertada. Son como esos rincones de la espalda donde no llegas a rascarte y tenés que pedirle ayuda a otro. Donde el artista se ve limitado. “Con esto no puedo”, piensa. Y se limita a disfrutar.
Solo queda el absurdo. Donde la representación se va del otro lado, y no espera representar nada. Es la única solución que se me ocurre.
El amor es absurdo. Es lo irrepresentable.

(1) Este mismo blog es culpa de eso.