Lo que queda es el estilo

Bielsa y Guardiola son fervientes defensores de un estilo de juego propio, muy parecido entre sí, basado en la belleza del juego y el trato delicado de la pelota. La amalgama entre los conceptos de ataque y defensa, la circulación constante de la pelota y salir jugando de abajo, la sapiensa a la hora de pasarla para trabajar la posesión de la balón, la paciencia a la hora de buscar espacios, el aprovechamiento de todo el campo de juego y la participación activa en ataque de los jugadores en todas las líneas; son solo algunas de los conceptos básicos que estos técnicos promulgan en sus respectivos equipos. Ideales que pueden llevarse mucho más allá del futbol y que se ven reflejados fuera del campo de juego; el pensar antes en el compañero que en uno mismo, el ser medido y respetuoso con las declaraciones, el ser sincero a la hora de compartir y explicar la estrategia. En hacerse cargo de la búsqueda de una identidad.
Sin emabrgo, Bielsa perdió la final de la Copa Europea y Guardiola perdió la liga y quedó afuera de la Champions, ambos ante equipos de juego mezquino y reservado, que aguantaron y jugaron de contra. Válido, ganaron, pero ni siquiera nos vamos a dignar a nombrarlos en este pasquín.

“Lo que queda es el estilo”, dicen los amigos de Paradigma Guardiola con su teoría llamada  “Posesión 74”, citando a Osvaldo Soriano: "Un escritor, cuando trabaja también en periodismo, debe hacer un delicado equilibrio entre la pura información y el ejercicio de estilo. Con el paso del tiempo lo que queda es el estilo: los artículos de Roberto Arlt y de Rodolfo Walsh tenían eso, y aún hoy se los lee con placer". Eso, lo que queda es el estilo.
Una cosa es el juego, otra cosa es la victoria. Y la memoria es sabia. Del juego se puede aprender, invita al análisis, se disfruta. Se disfruta el camino; la trama, y no tanto el desenlace. Emociona una pared, no solo el pitazo final. La derrota, desde luego, es probable. Siempre. Pero menos probable cuando se juega bien.


 "La franela es impostora", dijo alguna vez Bielsa. Cuando ganás, te adulan por haber ganado y no por merecer ganar. El ambiente es impostor. Asique lo que vamos a destacar de estos dos Maestros, es la Convicción. Así, con mayúscula. La creencia en un modelo y los huevos para aplicarlo. La fe en un paradigma del cual están seguros que es el camino a seguir. La búsqueda de una identidad y la defensa de los valores que la sustentan.
Apostar a la belleza y, aunque cueste, jugársela y encararse a la más linda. Y sea cual sea el resultado, tener la orgullosa certeza de haber sido sincero con uno mismo.