AUSENCIA II

Las ausencias son más significativas que las presencias. Porque las ausencias son propias, es uno el que desarrolla una ausencia. Es subjetiva. En cambio la presencia es ajena. O sea que cuando estás es porque vos estás. Pero cuando no estás, es porque yo hago que no estés.
Uno no está en muchas partes (casi todas) pero solo está ausente ahí donde lo recuerdan. Por eso la ausencia no es un valor nulo, sino que es como una presencia incompleta. Un poquito, a veces, esta bueno estar ausente.

Mi ausencia es más vos que yo, y tu ausencia es más mía que tuya.
Asique o empiezo a olvidarte, o me acostumbro a extrañarte.
Era más lindo extrañarte cuando volvías.