Una característica de los cordobeses

Los cordobeses tiene una propensión a contar anécdotas graciosas.

Es que las anécdotas(1) si no son graciosas son otra cosa. Uno puede contar algo trágico sucedido, pero entonces no sería una anécdota propiamente dicha, porque sería trágico. La anécdota tiene que ser anecdótica, casi efímera, siempre tiene que verse como algo gracioso.

Por eso será que hay muchos contadores de chistes cordobeses.

Pero lo que me pregunto es el porqué, ¿A qué se debe que los cordobeses tengan esta cualidad? Es como que de chiquitos les enseñaron que los silencios en una conversacion deben ser llenados con el relato de algun hecho jocoso.

Mi teoría es que nació como una forma de competir con los porteños, estereotipados como agrandados y hortivas, haciendole al pueblo cordobés fama de humor y algarabía. Necesitan diferenciarse.

Pero no se, la verdad es que cada vez que salgo en un grupo donde hay un cordobes, termino riéndome mas de su predileccion a contar anecdotas (muchas veces tiradas de los pelos), que de la anégdota en sí misma (que ya de por sí suelen ser graciosas, especialmente cuanto tratan tópicos relativos al cuarteto y el fernet(2)).


(1) Tengo muchas ganas de usar la palabra aneGdotas, porque me causa gracia. Quizas lo haga mas adelante.

(2) Invito a todos aquellos que tengan algún amigo cordobes a que lo inviten a una reunion y comprueben como, durante la noche, al menos va a contar una anécdota relativa a estos dos temas. El fernet y el curteto los identifican, son su bandera y la sacan a relucir en todos lados.