Sea el Rey de la fiesta

Sea la estrella de cualquier fiesta, y conquiste a esa mujer que se le niega sucesivamente, con el siguiente consejo...
Apuéstele a la muchacha en cuestión, que usted es capaz de dibujar un triángulo cuyos ángulos sumen 270º. Lleve las variables hacia lo sexual, proponga situaciones subidas de todo para obtener resultados más satisfactorios. Una vez concretado el pacto, hágase de una pelota Caprichito(1) y un marcador. Imagínese sobre ella un globo terráqueo, y proceda a realizar la siguiente demarcación:

Tomemos el polo norte. Surquemos al merdiano de Greenwich hasta el paralelo Ecuador. Desde allí, giremos 90º, para dirigirnos sobre el Ecuador hasta el meridiano 90, y doblemos por éste en dirección norte, volviendo a nuestro punto de partida, con el que formaremos un tercer ángulo de 90º.


Y... ¡Voila! Hoy la ponemos.

(1) "Una fiesta sin pelotas caprichito no merece ser llamada fiesta" (J. Lacan “God an the juissance of the Woman”, Londres, 1982, pag. 237.)