El dolor y la inteligencia

No es ser masoquista el hecho de que no te quiera olvidar. Ciertas personas nos damos dique de tener entre nuestros valores la idea de respetar al dolor. Si sufrimos, es porque algo bueno ha pasado que ya no sucede. Algunos no sabemos si ésta no es una mera forma de atenuarlo, de rasgarle aunque sea un lado positivo y evadirlo tangencialmente. Pero en lo que nos resguardamos es que, si somos lo suficientmente inteligentes como para amar, tambien debemos serlo para sufrir.


Las personas inteligentes aman más y mejor. Tienen mayores competencias para percibir al mundo, y consecuentemente, al ser amado. Para un gil todas las minas son iguales. Pero las personas sabias tienen la capacidad de percibir mejor las virtudes del ser amado, y son mas felices sintiendo esas particularidades que lo hacen único e irrepetible. Lo disfrutan con mayor plenitud y, por esto, sufren mas su pérdida. Muchas veces me esfuerzo en sufrir con mayor intensidad solo para sentirme un poco inteligente(1). El olvido de las penas amorosas no es una opción para el desengañado, él elige sufrir. Eso resignifica de alguna manera lo vivido, hace persistente el sentimiento.


Por eso, cuando de forma introsprectiva, descubro que ya no me interesa cierto tema, y que, llamativamente, no me interesa q no me interese, me pongo mal. Como que mancha lo sentido. Me siento ese gil del que hablabamos anteriormente. ¿Donde esta ese dolor o añoranza que tendría que sentir? ¿Donde esta ese sufrimiento que la inteligencia viene a perpetrarme como recompensa por haberme dedicado a amarla tanto tiempo? Paso de extrañarla a ella, a extrañar lo que sentia por ella, a no extrañar nada. Y puede ser por dos razones: o porque en el fondo no hay nada particular en nadie que pueda ser percibido como para extrañar realmente; o porque soy un gil / ignorante.

Me juego más por la segunda.



(1) ¿O quizas sienta que sufriendo la justicia divina ira a redimirme con un amor pleno y eterno? De cualquier manera soy un gil.