Dos pétalos cayendo sobre una laguna de lodo

Una definición de metáfora dice: Figura consistente en usar una palabra o frase por otra, estableciendo entre ellas un símil no expresado. Pero el espectador lector no tiene porqué saber de donde viene la metáfora, puede no venir de ningún lado y va a seguir siendo una metáfora igual, porque el remitente lo pone el lector, no el autor. La definición no debería usar la palabra “usar” sino “recibir”, quizás. La verdad es que el autor no es dueño de su metáfora. No es dueño de su obra.
Propongo un ejercicio: Busquemos una metáfora de la nada. Vayamos por el camino inverso, partamos de una frase metafórica y después liguemos una referencia “real”.
Yo puedo decir “Dos pétalos cayendo sobre una laguna de lodo”. Y el resto lo hacen ustedes(1). Es totalmente válido.


(1) Por “ustedes” me refiero a los dos giles que todavía leen lo que escribo. Gracias por estar, por hacer realidad estas metáforas. Que no se corte.