Cosas extrañas suceden en Villa Ballester

Hay un lugar muy extraño, creo que en Villa Ballester, fuera de las reglas espaciotemporales tradicionales, donde el 343 que va y el que vuelve comparten parada. Es decir, que van para el mismo lado. Hay quienes creen que es el centro de una intrincada cinta de moebius de asfalto que recorre la Zona Norte del Gran Buenos Aires. Otros culpan a la malicia de los gerentes de transito de la agencia, que se divierten con la incertidumbre de las ancianas pasajeras. Incluso algunos vecinos aseguran que allí se encuentra una de las puertas del infierno, y que los choferes del 343 son personajes nefastos que, cual Sísifo, cumplen condenas rutinarias recorriendo el mismo camino una y otra vez sin llegar a ninguna parte, dictadas por el mismísimo Satanás (esta es la teoría que mas me convence). De todas formas,cosas extrañas suceden en Villa Ballester.