Una Revolución

Estoy un poco cansado de las mujeres que se alimentan de nuestros piropos, sin luego dignarse a algún tipo de retribución al respecto.
Es sabido que el status de Mujer Hermosa esta íntimamente ligado al de Mujer Deseada; y que por lo tanto es casi democrático, popular, convencional: La mujer más hermosa será aquella a la que mas gente le guste. Somos nosotros, pobres indigentes, quienes donamos solidariamente nuestro veredicto para que estas muchachas se agranden como zorete en kerosen, y vivan de nuestros elogios, se alimenten de nuestra admiración, transformando, a través de una de las formas mas viles de conversión; nuestro deseo en su poder.

Es por eso que voy a hacer un paréntesis ideológico y cambiar de forma totalmente radical y controversial mi postura respecto a lo que venia sosteniendo en este mismo blog (aunque sea por este posteo). Propongo que les dejemos de dar bola a las mujeres hermosas. Y van a ver, queridos muchachos, como serán ellas quienes las que vendrán luego rogando por nuestra aprobación, la misma que antes despreciaban. Sin el piropo, van a perder su identidad. Porque se olvidan de que lo que ellas son, es gracias a nuestros anhelos, a nuestro disfrute. Se olvidan que somos nosotros quienes les damos el status de la belleza y la hermosura. Hasta que aprendan, de una vez por todas, que la mujer mas hermosa es la que es consciente de su poder, y aun así no lo utiliza.

Advertencia: La revolución debe ser silenciosa. Recomiendo no divulgar esta ideología entre las mujeres hermosas, porque si se enteran no nos van a dar bola en serio y estamos al horno.