Sobre la imposibilidad de idealizar la perfección

El diccionario define idealizar como creer o representarse la realidad como mejor y más bella de lo que es en realidad. El enamoramiento se basa en la idealización. La falencia de nuestros sentidos dejan un espacio vacío el cual nos vemos forzados a llenar con idealizaciones, ficciones, ideas que uno tiene que siempre tienden a la perfección y terminan siendo, por supuesto, superiores a la realidad.
Así, uno se enamora del objeto amado, lo imagina de cierta manera, pero luego lo (re)conoce y casi nunca cumple con las expectativas inciales.

Sin embargo hay excepciones. Supongamos que uno se enamora de Monica Bellucci (algo casi inevitable para cualquier ser humano). Entonces, como siempre, uno idealiza. En esta caso idealiza bastante, ya que cuanto mas lejano sea el objeto amado, mas difícil se hace la percepción, y mas espacio tenemos para crear (o imaginar, idealizar, como les guste). Ahora bien… comparemos nuestra imagen idealizada con la de Monica Bellucci nuevamente. ¿Qué pasó? No cambió demasiado, ¿verdad? ¿Es posible, entonces, creer o representar algo mejor o mas bello que Monica Bellucci? ¿Es posible superar la perfección, siquiera imaginóndolo? La respuesta es simple: No.
Así que cuando nos enamoramos de Monica Bellucci, que es perfecta, no idealizamos. Nos enamoramos, y punto.