El Cuarto Agujero

Los agujeros siempre han llamado la atención del hombre a lo largo de su historia. Desde los cráteres hasta los volcanes, las quebradas o un simple hormiguero; un agujero siempre representa un desafío; un vacío que pide a gritos ser explorado, conquistado y hasta a veces rellenado.

Hoy en día, en épocas en donde la ciencia y la tecnología dejan cada vez menos por explorar, algunas universidades de Norteamérica han sorprendido a la comunidad científica desarrollando una teoría que reza la posibilidad de que las mujeres tengan un cuarto agujero oculto(1).

Sociedades feministas de todo el mundo esperan ansiosas los resultados de estas investigaciones, ya que de conocer su ubicación, podrían preceder a depilarlo correspondientemente; pero los especialistas todavía no han podido comprobar fehacientemente su localización: algunos lo ubican cerca de la rodilla izquierda, otros cerca del ombligo, o en la espalda. Otros aseguran que sólo puede vérselo si se lo observa desde cierto ángulo en especial (como la puerta de Hogwarts en Harry Potter), e incluso están quienes creen que dicho agujero se encuentra fuera del espacio físico que ocupa la mujer, en una especie de cuarta dimensión extrasensorial.

Todavía son prematuras las conclusiones que podamos sacar ya que las investigaciones recién han comenzado; aunque todos coinciden en que el reconocimiento de este cuarto agujero se debe, principalmente, a una cuestión de fe: para encontrarlo, realmente hay que creer en él.


(1) Tal como lo descubrió Quagmire en un capitulo de Family Guy.