Barrilete Cósmico

Esta claro que el fútbol tiene un estética basada principalmente en lo visual. La forma de una jugada puede ser bella, incluso tomada como una representación artística. El jugador/artista crea la forma jugada/obra. Y esta obra es contemplada por espectadores que la miran. Uno ve una jugada bella.

Hoy en día gracias a las tecnologías y a ciertas políticas de estado, la forma del fútbol llega a todos lados. Todos podemos ver fútbol. Pero no siempre fue así, y en la antigüedad cuando los televisores del barrio se contaban con los dedos de una mano, era la radio la que preponderaba a la hora de receptar los partidos. Entonces sólo se escuchaban los partidos, y esta falencia visual debía ser compensada de alguna manera. Al no poder uno contemplar la forma de la jugada, esta forma creativa debe ser sugerida de otro modo: a través de la elocuencia radiofónica de una transmisión creativa y personalizada del relator. Entonces es él el artista que debe representar la jugada con su poesía. La transmisión se transforma en representación. Es la exaltación de un centro que cae al punto del penal, o de un amague perpetrado dejando tirado al defensor; a través de una metáfora, o simplemente de la sinceridad de los sentimientos.

Un caso histórico que sirve como ejemplo es el del famoso gol de Diego Armando Maradona a los ingleses (el mejor gol de la historia) y de su consecuente relato en manos boca de Victor Hugo Morales, del cual salió la popular expresión que da titulo a este escueto posteo. Cuando Maradona anota el gol, el locutor, emocionado, se pregunta entre lagrimas “barrilete cósmico, de que planeta viniste?”.



Esta extraña metáfora, a primera vista, emociona y enaltece, engallina la piel, denota cierta ineludible sinceridad en el sentimiento del relator. Pero al detenernos un poco, lo analizamos y nos preguntamos ¿Qué quiso decir con barrilete cósmico?

Alguna vez hemos nombrado (y sino, lo hacemos ahora) cierta falencia que poseen las metáforas demasiado cercanas. Por ejemplo: la expresión “tus piernas son tan bellas como tus piernas” pierde gracia, no levantaríamos a ninguna mina con eso, seria un pifia poética casi desagradable. Así, del mismo modo erramos al enunciar metáforas demasiado lejanas: “tus piernas son tan bellas como la sinceridad de dos albinos llorando al atardecer”, cae de la misma manera en una carencia creativa. La metáfora efectiva debe ser de alguna manera intermedia.

Este último caso parece ser el de la frase citada anteriormente: un “Barrilete cósmico” es algo demasiado lejano, casi absurdo, muy difícil de imaginar, que no parece representar nada. Pero quizás ahí es donde encontremos, sólo en este caso particular, el sentido de la metáfora.
El gol de Diego fue maravilloso, tanto que terminó por divinizar la figura de un jugador frente al mundo; y quizás, la única forma de representar esa jugada, esa obra, es aceptando su irrepresentabilidad. Entendemos entonces como la forma misma de la jugada, que es lejana, inasequible, es trasladada por el relator a a la forma misma de la metáfora. Barrilete cósmico entonces, es lo imposible de imaginar. Es la manera que encuentra el relator de aceptar que la obra lo excede, dándose por vencido a la hora de intentar representarla para su transmisión, aceptando que esta fuera de su alcance. Barrilete Cósmico representa entonces, como el gol de Diego, lo irrepresentable.