Futbol Catarsis

Lo que se vive dentro de una oscura sala de cine, siempre fue comparado con una situación onírica, donde uno se transporta, se deja llevar. A todos nos pasa eso con una buena película. Algo parecido podría pasar con la cancha de fútbol.

No me atrevería a caer en la tentación de poner al fútbol a la altura de la creación artística. Esta claro que hay una estética del fútbol, hay creación, improvisación, belleza, etc. Pero el fútbol también es una competencia, no siempre es una forma belleza poética. Asique afirmarlo merecería una acercamiento un poco mas sesudo.
Lo que sí puedo decir es la paz que me transmite la vivencia de un partido. Así como algunas personas se sienten realizadas o inspiradas después de escuchar un tema musical, o de ver una gran película, o de leer un gran libro… yo me siento realizado luego de un gran partido de futbol.
Hoy, que estoy hasta las pelotas (gracias a Dios, toco madera) de proyectos y laburo; ir a jugar al fútbol es un recreo, un momento de standby donde uno se separa de cuerpo y alma del resto el mundo y se concentra específicamente en lo que pasa sobre el verde césped. Hay una necesidad de expresión, una fuerza interior que nos lleva a necesitar de esas pinceladas, como puede ser tirar un pase en profundidad, o picársela al arquero.
Así que no se si el fútbol es un arte, pero se parece demasiado.

Apéndice (18/09/09): El arte tampoco te deja el tobillo a la miseria.