Tarjetas de Presentación

Las tarjetas de presentación, por alguna razón que desconozco, dan cuenta de un estilo, de cierta jerarquía y preponderancia. Decidí entonces, y a favor de alivianar burocracias a la hora del levante amoroso (quizás el objetivo primigenio de esta humilde publicación), hacerme un par de tarjetas que me faciliten dejar en claro mis intenciones para con las muchachas que quisiera agraciar.
Por ejemplo, y dependiendo de la ocasión, algunas podrían decir:

Sr. Nono
Testeaor de Papusas.

Sr. Nono
Sex Toy.

Sr. Nono
El clavo que saca al otro clavo.
(para las recientemente desengañadas)

Sr. Nono
El tercero en discordia.
(para las ocupadas)

Sr. Nono
Lo que hay.
(Ideal para entregarla en un boliche a las
6 de la mañana)


o bien, la sincerísima…
Sr Nono
Entreténgase con el hombre equivocado
mientras espera al indicado.


Así, la mujer perspicaz e inteligente sabrá rechazar oportunamente al pretendiente, ahorrando tiempo, dinero e incluso humillaciones innecesarias. Siempre alabé a las mujeres que, dando cuenta de mis intenciones impúdicas, supieron rechazarme de forma inmediata y sin tapujos (algo bastante frecuente ya que suelo pretender más de lo que merezco). Así, y cito a un amigo de la casa, puedo decir orgulloso que “he sido escupido en la cara por las mujeres más hermosas”.


Algunas me dieron bola, si, pero tarde o temprano se terminan avivando. Siempre tuve suerte, novias totalmente inmerecidas (toco madera). Dios bendiga la ley del embudo.