Una característica de las Chocotortas

La Chocotorta es un postre que preparan las novias, confeccionada a base de chocolinas, dulce de leche y medicrim. Suelen ser tortas bastante ambiguas, indecisas, con variados relieves y accidentes geográficos incluidos (generalmente por la proverbial inexperiencia culinaria de las susodichas). En los pocos centímetros cuadrados que puede tener de superficie, llega a ser dulce de un lado, salada del otro, jugosa y crujiente en un rincón y totalmente húmeda y pastosa en el contrario. Es propiedad de los novios saber disimular estas irregularidades y aplicar el calificativo de “riquísima”(1) a cualquier suela de zapato que se le sirva en el la mesa.

Quisiera destacar, especialmente, dicho paralelismo entre el postre y las relaciones sentimentales prematuras. Podríamos decir que uno no esta de novio sino hasta el momento en que le preparan una chocotorta. Es una especie de ritual de bienvenida e iniciación(2). Y este no es un dato despreciable si queremos evitar confusiones, ya que si notamos que una chica a la cual le estamos “aceitando los patines” (y nada más), nos sorprende con un postre de estos, debemos saber que sus intenciones de compromiso son superiores a las esperadas.

Por lo tanto, si una novia no puede ser llamada novia sin una chocotorta, y una chocotorta no es una chocotorta sino hasta que la prepara una novia, las diferencias entre éstas se empiezan a difuminar. Me atrevería a afirmar, entonces, que las novias y las chocotortas son la misma cosa.


(1) Si a esta expresión se la completa con un besito, mejor.
(2) Es fundamental que la preparación sea en las primeras semanas de relación. Si la primera chocotorta se prepara ya entrado en años (digamos bodas de plata), no sólo implicará cierta decadencia afectiva, sino que dejará entrever la negligencia vivida hasta el momento. Una novia que se digne de tal, debe saber preparar una chocotorta en el momento justo.