Obras incompletas y una (pro)posicion para el espectador

La incompletitud de algunas cosas no es algo necesariamente malo. Dicen que los mejores amores son los amores incompletos. No terminar de matar a alguien seria algo provechoso, por ejemplo (especialmente para la víctima en cuestión). Pero mas allá de la facilidad de sumar caracteres negativos para dar ideas positivas, quisiera compartir con ustedes una idea que se me ocurría anoche en el 15 mientras volvía de algún lugar.

Una obra de arte, generalmente, comienza con una hoja o lienzo en blanco; que es la representación de la infinidad de posibilidades y elecciones. Es lo más abarcativo que hay. Es TODO. De ahí en más, serán todas limitaciones elegidas caprichosamente por el artista. La elección de una frase, un encuadre, un primer trazo. Y después otro, y otro, y cada vez las posibilidades serán menores, cada vez uno limita más la realidad, gracias a esa visión perspectivista (necesaria para cualquier acto creativo), hasta un cierto punto en el que se decide que ya está terminada. Solo el artista, el autor, sabe cuando llega ese punto.

En el arte interactivo, por ejemplo, lo que hace el artista es frenarse un rato antes de lo usual. La obra queda abierta para que el espectador la termine de configurar formalmente. Los medios electrónicos permiten interpretar información y reproducirla en tiempo real: así, los movimientos del cuerpo de un espectador, por ejemplo, pueden ser traducidos en trazos de colores en una pantalla. El espectador le termina de dar forma a la obra(1). Es como si un escultor le dará el cincel al tipo que entra al museo y le diga “tomá, terminala vos”.

Quizás sea esta idea lo que ayude a entender un poco la diferencia entre los (burdos) conceptos populares de Cine Pochoclero y Cine Arte. Siempre odie este concepto e “Cine Arte”, popularizado por los videoclubes, pero es verdad que cierta categorización es necesaria. El gusto del cine tiene mucho que ver con la predisposición. Si a uno no le dan lo que quiere ver, se desilusiona y no le gusta lo que vio, por mas de que sea una buena película. Si quiero un ver una de terror, no me vendas “La dama del agua” porque te la tiro por la cabeza (mas allá de que para mi es una gran comedia sobre el cine mismo). El tema es que a veces estas categorías no se diferencian del todo. Uno va al Blockbuster y se pregunta ¿porque en “cine Argentino” ponen todo sin diferenciar géneros? ó ¿Que carajo es Cine Arte? ó ¿Porque las de Hitchcock están tan repartidas entre Clásicos, Cine Arte, Suspenso y Terror?

La diferencia entre las ideas de Cine Arte y Cine de Industria (o pochoclero como le dicen) creo que tiene que ver con estos conceptos de incompletitud (sigo utilizando esta palabra aunque creo que no exista). Si bien el concepto de cine (y arte) en general requiere del espectador para ser tomado como tal (una película que no ve nadie no es una película), podríamos decir que hay grados diferentes de terminación. El Cine Pochoclero viene empaquetado, confeccionado hasta el último punto, servido en bandeja, masticado y procesado. Lo único que nos queda es sentarnos y consumir. Mientras que al llamado Cine Arte le falta como un par de minutos de horno, no digo finales abiertos; pero requiere un paso más, un esfuerzo por interpretar, por tomar esa puesta en escena y darle un sentido, un significado. Esconde cosas. Y no digo de ponernos en el lado del director pensando “¿que quiso decir con esto?”, sino todo lo contrario: tomar y comprometerse con el lugar que nos corresponde, el de Espectadores (con mayúsculas).

Entonces, la obra de Cine Arte (mas que ninguna otra) no esta terminada sin nuestra interpretación; mientras que el Cine Pochoclero es un producto terminado con una intencionalidad clara y precisa que, si esta bien hecho (como suele estarlo) se cumplirá a la perfección.

No es mi idea poner uno por encima del otro, aunque académicamente este bien decir que la obra que genera cierto cuestionamiento, que despierta, que hace pensar, es mas correcta. Los dos tipos de cines son, desde luego que viables, pero mas que nada necesarios. Y es tan difícil lograr uno como el otro. Y más difícil todavía, y creo que ahí es donde sí estamos más cerca de la perfección cinematográfica, cuando logramos sortear estos limites: en esos lugares donde el cine se disfruta tanto, que nos entretiene y nos deja pensando. Y creo que es por eso, y no porque los empleados de Blockbuster sean idiotas (no por esta razón por lo menos), es que a Hitchcock lo encontramos en Clásicos, Cine Arte, Suspenso y Terror.


(1) Hollywood podriamos decir que es una industria de arte interactivo, pero en tiempo no real y en vez de espectdores individuales, con masas. Hollywood hace lo que la gente quiere ver.