Sinestesia

La sinestesia es una propiedad por la cual el ser humano puede mezclar los sentidos. No me voy a poner a explicar demasiado, de ultima guglean y ya, pero tiene que ver con cómo tenemos las sensación, por ejemplo, de oír colores, ver sonidos o (menos frecuentemente) tocar gustos. Fueron varios los teóricos que clasificaron (o lo intentaron con éxito dispar), formas sonoras en grados centígrados, o escalas musicales en colores; y por esto hemos oído hablar tantas veces de cosas como un rojo chillón, de colores cálidos y fríos, de un sonido rugoso, o solemos asociar los sonidos chirriantes con formas filosas, por ejemplo.

Hitchcock explota magistralmente esta cualidad en la famosísima escena de Psicosis,
puntuando, casi literal y, musicalmente las cuchilladas con los agudísimos “i! i! i!”
(todos sabemos de lo que estoy hablando).

Teniendo en cuenta estas características de la psique humana, deberíamos buscar la forma de explotarlas para nuestro beneficio. Si bien la sinestesia propiamente dicha no tiene que ver con la experiencia ni con las competencias culturales previas, sino con algo natural en la percepción gestáltica del ser humano; podríamos explotarla creando una sensación de esta índole que remita a nosotros, provocarla a la fuerza (a base de insistencia y repetición), y así poder brillar en nuestra ausencia.

Apliquémoslo al blog. Lo primero que pensé es que podría ponerle un player con alguna musiquita, justificando que “de esta manera no sólo puedo ambientar la lectura de mis posteos, sino que también cada vez que la gente escuche ese tema se va acordar de mi blog”. Pero la verdad que odio los blogs con musiquita(1), así que decidí hacerle caso al señor ese que caminaba y daba consejos a la gente, y no hacerle a otro lo que no me gusta que me hagan a mi.

Un tío mío, al que ya cité un par de veces en este pasquín (y del cual, estoy empezando a sospechar, heredé esta afición por la filosofía barata), me contó que cuando iba a bailar se ponía Old Spice, que era perfume de viejo, pero que le servia para llamar la atención de las féminas, recurriendo al complejo de Electra(2), ya que era el que solían usar sus padres.

Por todo esto, lo que sí le pondría a mi blog es un olor. No se olor a qué, no importa demasiado, algún perfume, quizás el que uso. Es que me da la sensación de que el olfato tiene un poder alusivo mucho más fuerte que otros sentidos más populares, como la vista o el oído, que están re quemados. Un olor apropiado, que identificamos notoriamente (una comida de la abuela, o el perfume de alguna ex novia, por ejemplo) puede retrotraernos, trasladarnos, hacernos sentir emociones mucho mas sensibles (o afectivas) que una imagen o un sonido(3).


(1) No quiero ofender a nadie, no es que los odio y que paso mis noches en vela planeando la forma de eliminarlos, pero lo primero que hago al entrar a uno de ellos es ir derechito al pause. Yo tengo mi propia música sonando.
(2) Es como el Edipo de las minas con el padre.
(3) La música quizás sí tenga un nivel alusivo comparable, pero es una forma de estructuras mucho mas complejas, una creación artística premeditada con ciertas intenciones expresivas. No deja de sorprender que un olor, un simple olor que no es mas que eso, produzca las mismas características.