Las mujeres sin cabeza

Trabajé algunos días en un videoclub. Rescato un par de experiencias, y agrego un par de comentarios al respecto (C = Cliente, Y = Yo).
C - Hola, una pregunta, La mujer sin cabeza es de terror?
Y - Eh, si(1)… pero no.
Y otra...
Llamado de una muchachita que no parecía tener demasiadas luces(2)...
C - Hola, estaba buscando algo para ver con unas amigas, que tal es historias minimas?
Y - Es argentina, asi tipo comedia dramática, costumbrista… la de Sorin decís, no?
C - Cual, Juan Pablo?
Y - Eh… no. A ver… Mamma Mia la viste?

(1) Quisiera destacar que, a pesar de los comentarios agravantes que suelo hacer hacia la srita directora Lucrecia Martel (como por ejemplo preguntar en clase si “La mujer sin cabeza” era autobiográfica), quiero que sepan que es más una posición intencionalmente extremista, que sólo intenta explicitar (por exageración) cierta posición en contra del standard tradicional académico: para los eruditos cinematográficos, el cine de Lucracia Martel es el cine argentino que debe ser. Y así, premian y alaban a todo lo que se parezca o haga referencia a él. No esta mal que tenga sus seguidores, ya que tiene un estilo muy personal, formalmente definido; pero la verdad es que esta demasiado de moda. Con una Martel alcanza. Así que simplemente por eso me veo en el deber de hacer todo lo posible por tratar de sacar a flote los gérmenes de cine de género que están creciendo, cada vez más (gracias a Dios), en nuestro país. Un cine de género subvalorado por la doxa que dice “uh, es una peli argentina?” con cara de asco, pero que necesita eliminar prejuicios y dejarse disfrutar por todos y cada uno de nosotros, gente normal, simples espectadores mas o menos activos.
Mas allá (o acá) de esto, quería dejar en claro que, aunque no me guste, respeto el cine y estilo de Lucrecia Martel, y creo que es una gran directora, que sabe explotar magistralmente cada uno de los aspectos de la forma cinematográfica (especialmente el sonido). Es por eso que confío que para su próximo proyecto, “El eternauta”, sabrá tomar las riendas del cine que le corresponda. No me vengas con moustritos en off porque rompo todo, nena, eh…
(2) Diria que es una “Chetita de Belgrano”, pero, aunque seria mas eficiente para denotar su capacidad de raciocinio, no soy partidario de calificar a la gente por gentilicios. Ademas no tengo nada en contra de las chetitas de Belgrano, todo lo contrario, es uno de los barrios con más EP de la ciudad.