House M.D. (Medical Detective)

Comparar a House con un detective no es ninguna novedad. Simplemente me limitaré a ordenar un poco las semejanzas, a fin de intentar un humilde analisis estructural de esta serie, una de las pocas que me cautivó desde un principio (rozando el vicio y la obsesión). Usaré como base algunas reflexiones de Slavoj Žižek sobre las novelas policiales, explayadas en su libro Mirando al Sesgo.

De más esta decir que la relación Detective-Doctor es algo explotado desde un principio por los guionistas, estando en gran parte el personaje de House basado en Sherlock Holmes(1) en diferentes aspectos, como su adicción a las drogas, o la forma de deducción de acertijos; o por la existencia de “guiños” como la similitud entre los nombres House-Wilson y Holmes-Watson, y entre otros detallecitos que hay por ahí. Incluso algunos capítulos están prácticamente basados en reconocidas historias del detective inglés.

De hecho si tomamos la estructura de los dos tipos de relatos (el policial y un capitulo de la serie) encontraremos varios puntos en común. A saber: Primero vemos las consecuencias (un asesinato, una ataque de epilepsia) de algo que no sabemos: algo que no nos fue narrado, algo que es escondido. Este vacío vuelve siniestro cualquier hecho cotidiano, ya que se ha perdido la relación causa efecto normal de lo real. Lo imposible se hizo posible, ese hecho, dice Žižek, ha excedido lo real simbólico tradicional. Allí, en esa pérdida del universo de lo real, es donde nace la tensión, en esa incertidumbre de que cualquier cosa puede pasar. El trabajo del detective es volver a poner las cosas en su lugar; armar el rompecabezas y reconstruir ese relato linealmente, volver a incluir ese hecho en la realidad simbólica, para dejarnos a todos tranquilos sabiendo que la vida sigue su curso normal así como la conocemos. Todo era un engaño, una puesta en escena del delincuente.

Así, la escena del crimen es una falsa imagen preparada por el asesino a fin de borrar las huellas de su acto. El sentido homogéneo de esa escena es una ilusión, y el detective tiene primero que descubrir los elementos ajenos a esa organicidad: las pistas (o síntomas). Son elementos que por si mismos son insignificantes, pero es su presencia (o ausencia) dentro del contexto, dentro de una estructura dada, la que los dota de extrañeza. Un estornudo en un resfrío es normal, pero en otra situación puede ser catastrófico(2).
Es fundamental también que haya soluciones falsas, para que luego desenmascaradas por el detective (doctor), soluciones que en general seducen sólo a los personajes que cumplen el rol de autoridades (la policía en Holmes, o Cuddy en House (3)). Pero esta senda falsa es completamente necesaria para llegar a la solución final. Por eso el detective no la desprecia ni la toma como obstáculos, sino todo lo contrario: el único camino para llegar a la verdad es a través de esas falacias.
Ahí es donde entran los personajes Watsonianos (Chase, Cameron y Foreman), a quienes el detective necesita para llegar a la verdad, ya que la puesta en escena del asesino es para ellos, ellos deben interpretar lo que el asesino quiso que crean, para que el detective sepa cómo lo están engañando.
Además, estos personajes son necesarios para llevar adelante la trama. El punto de vista debe ser mayoritariamente suyo, más que el de House, ya que sus pensamientos no deben descubrirse hasta el final. Esto pondría a House inmediatamente en la clasificación de “Detective Clásico”, aquel que no se involucra con el hecho, que se contenta con terminar su trabajo y recibir una paga; en contraste con el que Žižek llama “Detective Duro”, el tipico del Film Noir, donde la voz en off hace de subjetiva interior del protagonista, quien suele involucrarse íntima y hasta moralmente con el caso. Sin embargo, algunos capítulos (en general los mas trágicos) están estructurados con un House mas cercano a este segundo ejemplo, con un punto de vista totalmente subjetivo, y un compromiso personal y obsesivo. Creo que esta dualidad le da más riqueza, no sólo al personaje, sino a la serie en sí.

Entonces, la verdad a la que hay que llegar no esta en el engaño en sí, sino en la forma de cómo se pone en escena ese engaño; en su función intersubjetiva, dice Žižek. El detective descubre la verdad una vez que descubre que lo están engañando, y no a pesar de ese engaño.

Sin embargo, hay algo que diferencia la tarea del detective, a la de la investigación científica: ésta última carece de la dimensión del engaño. Una enfermedad no es un asesino consciente de su culpa, que trata de ocultarse de la autoridad. Es sólo una enfermedad. Por lo tanto lo que hace el investigador científico es desechar esas falsas soluciones, en lugar de usarlas para llegar a la verdad, porque nadie lo esta tratando de engañar y por lo tanto no hay engaño que descubrir. Una enfermedad es un simple hecho natural.

Pero entonces, en Dr House ¿quién es el delincuente? ¿quién pone en escena el engaño? La respuesta esta en todos lados: Dios. Aquella falta de un asesino se ve compensada personificando al enemigo inerte, echándole la culpa, nada mas ni nada menos, que al Supremo Creador. La creencia de House en un Dios maligno y engañoso(4), transforma a la enfermedad, que un científico tradicional tomaría como un simple hecho azaroso, como una variante más que trata de ocultarse generando síntomas ambiguos y escondiéndose en los lugares menos pensados. En House, el Lupus es un personaje más.

En fin, éste es sólo uno(5) de los tantos aspectos desde los cuales podríamos analizar al amargado pero carismático (y maravillosamente irónico) Dr. Gregory House, y es ésta riqueza lo que lo hace, quizás, uno de los personajes de televisión mas atractivos de los últimos años.


(1) Personaje que a su vez fue creado por Arthur Conan Doyle basandose en otro doctor de diagnostico, un tal Dr. Bell.
(2) Como en una diarrea por ejemplo.
(3) Quizás tenga que ver con las motivaciones de cada uno. En Cuddy la guita y el prestigio del hospital, en House la salud del paciente.
(4) Destaquemos el maravilloso capitulo House vs god.
(5) Seria interesante también trazar un tercer punto de comparación que podríamos situar entre el medico y el detective: el papel del psicoanalista. En House esto esta bastante presente, no solo por la naturaleza detallista del protagonista y la forma en la que analiza a sus compañeros, sino más directamente en algunos casos, como en el desenlace de la cuarta temporada donde House interpreta su propio sueño para resolver el acertijo.