Dolores

Sufrimos distintos tipos de dolores y suplicios. Algunos son más llevables, otros son más trágicos, algunos se disimulan mejor... a veces incluso podemos estar meses sufriendo, pero si somos lo suficientemente maduros y fuertes, nadie se dará cuenta.
Hoy quisiera detenerme en un dolor que no tiene comparación. Es inconmensurable, indescriptible, inocultable. Por más machos que seamos, el sufrimiento estará siempre presente, y copara nuestra mente por completo, haciéndonos olvidar que hay todo un mundo alrededor nuestro. Rogaremos por una cura, un consuelo que nos haga olvidar ese tremendo suplicio aunque sea por un instante. Dejaremos de lado nuestros deberes y responsabilidades, incluso nuestras familias, con tal de solucionarlo. Un tormento que, para colmo, no podremos disimular, porque cuanto más intentemos ocultarlo, mas va a incrementarse.
Me estoy refiriendo, señores y señores, nada más ni nada menos que a la famosa Paspadura. Ese tortuoso calvario en la entrepierna que, una vez instalado, nos hará renguear ridículamente por el resto del día. Podremos tratar de disimularlo, quizás haciendo que andamos en un caballo imaginario, o que atajamos penales, o imitando cowboys en duelo, pero son contados los lugares donde están aceptados semejantes comportamientos. Digo, para Clint Eastwood por ahí si, pero en usted(1), mediocre oficinista de una mugrosa ciudad en el culo del mundo, quedará bastante ridículo.
Lo mejor, creo, es aceptarlo, afrontarlo, e introducirlo en el universo intersubjetivo(2). Por eso, la próxima vez que sienta que le arden las entrepiernas como dos brasas ardientes en petroleo sacadas del mismísimo trono de Satanás; exclame para que todos puedan oírlo: “Gente, ¡ME PASPÉ LOS HUEVOS!, así que no me pidan nada porque pienso quedarme acá sentado en mi computadora, con las gambas BIEN abiertas, durante el resto del día”(3). Y ya.


(1) No estaba seguro si generalizar para ambos sexos este posteo, por eso le pregunté a mi madre: “Má, las mujeres se paspan?” “si, las gorditas si”. “Gracias”.
(2) Estoy un poco obsesionado con el término “universo intersubjetivo”. Gracias Zizek por hacer que parezca un poco mas inteligente.
(3) Es vital que usted remarque la palabra “bien”, para que sepan que está hablando en serio.