Killing Facebook

Siempre quise estar en todos lados en internet. El fotolog me duro más de cuatro años. Youtube lo tengo hace rato. El blog lo acabo de empezar, espero que me dure. Pero mi facebook la verdad que tiene menos (mucho menos) de un año, y ya se torna aburrido. No sirve casi para nada.

Aunque tiene algo fascinante y atrayente, eso es innegable. Me atrevería a decir que es la omnisapiencia, algo que ya nos daba la propia internet, pero en FB de forma renovada y mucho mas eficiente. Al estar todos conectados en redes, podemos saber todo de todos nuestros amigos, amigos de nuestros amigos, enemigos, enemigos de nuestros enemigos, conocidos, primos, tios, vecinos, ex novias, novios de nuestras ex novias, etc. etc. etc. Y cuando digo todo, es TODO, y con un poco de lucidez mucho más. Podemos saber su edad, conocer a sus amigos, sus gustos, las cosas que hacen, sus horarios, su lugar de residencia, donde van a estar este viernes a la noche, etc. y mas etc. Es como un Gran Hermano gigante. En FB todos somos como el Dr Frankenstein y Premeteo, queremos sentirnos Dios.

Algunos podran decir que es una buena herramienta para conocer gente y levantarse minas (es relativo). Otros que es ideal para la propagación de ideas y la formación de lazos sociales. Pero esto es una falacia. Ninguno de nosotros controla Facebook. El panóptico perfecto es aquel en el que quien se mete, se mete por elección propia, y sin saber que siempre lo están observando. En FB no estamos detrás de los vidrios de Gran Hermano, estamos dentro de la casa. No somos el Dr Frankenstein, somos el mismísimo mostro Frankenstein, creado de la mezcla de una gran red compuesta de todos nosotros, nuestros gustos, nuestra familia y nuestro lugar de residencia. En Facebook somos mercancía. ¿Hay acaso una forma mas eficiente de conseguir nuestra información personal? ¿Por qué, sino, tiene tanto apoyo de los medios? Porque FB es la moda top en control social, es vender gente a las empresas, a los anunciantes, a base de la pérdida de nuestra privacidad, una perdida a la cual nos vemos arrastrados por las masas, pero al fin y al cabo es voluntaria. Es la muerte de la soberanía individual.

Y después nos quejamos de que nos pongan carteles en la puerta de nuestras casas, de que haya publicidad hasta en las letras de la sopa, que las empresas se hayan metido hasta en nuestras camas (histórico espacio para la intimidad) vendiéndonos promos por celular a las nueve de la mañana.
Después no digan que no les avisé. Yo ya me bajé, por ésta y tantas otras razones, ya no quiero figurar más, quizas sea un signo tardío de madurez, aunque probablemente sea al pedo y demasiado tarde.


(Además te encontras con gente que no querías ver, publican fotos tuyas que no querías que nadie vea, todos ven los mensajes que te dejan… lo único bueno es que puedo publicar mi blog, y los jueguitos adictivos que tiene (geo challenge, bubble town, biggest brain), y que competís, pero ya les gané a todos :p)