Cosquillas

En la película Hellboy II: El Ejército Dorado hay dos personajes que son hermanos gemelos y que tienen la peculiaridad de que todo lo que siente uno, le pasa al otro. Los que estamos familiarizados con la novela del Clon sabremos que esto no es nada extraño, pero lo fantástico es que estos personajes llevan la experiencia al extremo: cualquier rasguño o lastimadura que tenga uno, se proyecta en el otro instantáneamente. Incluso algunas cosas que uno piensa son sospechadas por el otro. Asi, en una escena en particular de la película (voy a tratar de ser conciso y no adelantarles sopa fría), uno de los hermanos quiere impedir que el otro haga algo, y por lo tanto se flagela a si mismo para hacerle daño.
Mi pregunta es la siguiente:

Teniendo en cuenta que lo que se transmite son sólo atributos físicos específicos y alguna que otra leve sospecha, si uno de ellos comienza a hacerse cosquillas a si mismo… ¿Al otro le surgirían efecto? ¿Se reiría? En prima facie diríamos que si, pero ¿A que se debe?
Los que hemos tenido abuelos jodones sabemos que esa es una de las formas mas crueles y dolorosas de tortura. También son usadas como forma de toqueteo y apareamiento en tantos adolescentes, e incluso como estimulación sexual. Y también sabemos que las cosquillas que nos hacemos nosotros mismos no causan gracia; pero… ¿Por que? ¿Se debe a su completa predictibilidad? Aunque por más que nos avisen que nos van a hacer cosquillas éstas surten efecto de todas maneras. Incluso uno se ríe antes de que lo toquen, vaticinando la inexorable perdición. ¿Es quizás el carácter azaroso e impredecible de los pequeños movimientos de los dedos, y no del acto en sí mismo, lo que nos sorprende y hace reír? De ser así, una cosquilla rítmicamente constante, al rato, se volvería predecible y dejaría de surtir efecto. Aunque si nos ponemos en caprichositos, diríamos que si un hermano se ríe, el otro debería hacerlo también, pero entonces lo que se transmite es la risa misma, no como consecuencia de las cosquillas.

Sinceramente la respuesta a estos interrogantes me excede, y lamento no contar con tiempo ni medios suficientes como para investigar, o comprobarlo empírica y estadísticamente(1). Así que bueno, son cuestiones que les dejo picando para que filosofeen con sus amigos, o comprueben con sus novias.


(1) Sería interesante hacer un estudio en chicas adolescentes, incluso tomando nota de las zonas del cuerpo mas proclives a las cosquillas y otros datos, mucho más atractivos de analizar. Aunque, pensándolo bien, se nos haria difícil la convocatoria de voluntarias.