Patosvicas

Los apodos suelen estar basados en anécdotas muy divertidas. Miles de ejemplos se me vienen a la cabeza, pero lamentablemente el caso que nos atañe hoy no va a ser uno de ellos. Aunque sí es, cuanto menos, humildemente interesante, ya que su uso es bastante cotidiano y su procedencia, desconocida por muchos: vamos a comentar el origen del apodo que se le puso a ciertos hombres corpulentos y musculosos, que suelen encontrarse en las puertas de los boliches para usar su fuerza para intimidar a los rebeldes que se atreven infringir las reglas establecidas. Estamos hablando de los llamados Patovicas.

Hace un par de décadas, o un par de pares de décadas, solían pasearse por el Río de la Plata, especialmente en la costa de Vicente Lopez y Olivos, personajes corpulentos, no muy comunes en esos días, que basaban su vida en el ejercicio físico y el cuidado de su cuerpo y figura. Acusados de “mirarse mas en el espejo que a las chicas”, y con una ideologia superficial como una peca, estos gérmenes del metrosexualismo flogger, se engrosaban (ante la ausencia de anabólicos) no sólo haciendo deportes, sino también comiendo sano, absteniéndose del alcohol (sólamente en las heridas), y principalmente, tomando mucha pero mucha leche.
Al mismo tiempo, cual montaje paralelo, en la granja y frigorífico Vica (1), había unos famosos patos que eran especialmente alimentados con leche, para que sean mas grandes y su carne fuera mas tierna. Así, seguramente de la comparación de un ciudadano sagas como un encendedor (2), surgió el concepto de Pato-Vica; relacionando el tamaño de esos patos con el tamaño de estos personajes.

Es así como estos Patos-Vica del norte de Buenos Aires pasaron a trabajar en los boliches de la zona, a pelear en Titanes en el Ring (3), y a llevar su simpático apodo (así como su forma de vida) por todo el país. Y es así como nosotros, desde este momento, seremos un poco más felices en nuestras vidas, porque cada vez que veamos un mono gigante como una heladera de campo y le gritemos “Eh! Patova botón!” sabremos exactamente lo que estamos diciendo. Porque hablar con propiedad no es sólo para los terratenientes.


(1) Nada que ver con Vicca, la reconocida pornstar rusa.
(2) Porque el encendedor también es a gas.
(3) Todavía hoy podemos ver al Ancho Peuchele paseando por el Paseo de la Costa.