Palabras Graciosas

Fontanarrosa habló alguna vez sobre algunas propiedades de las malas palabras. Entre otras cosas, destacaba como en las mejores malas palabras la pronunciación era propicia para el descargo. Por ejemplo la R de mierda, y la P de Puta son consonantes que se prestan fácilmente a la utilización de fuerza excesiva en su pronunciación. Decir una P de Puta, con fuerza y sinceridad, es casi como pegar una piña. Más difícil seria pegar una piña con letras fofas como la L o la J. Palabras como Jirafa o Lana nunca podrían haber sido malas palabras. Sabios los creadores de puteadas.

Así también, hay palabras que son graciosas por su sola pronunciación, mas allá de un contexto o definición. Es una cuestión de forma, de significante más que de significado. Por ejemplo Cucurucho (o su símil Cucaracha), Mondongo, Mandioca, Sobaco, Tararira o Pachanga*, son palabras que simplemente suenan graciosas. Puede tener que ver con cada uno, con ciertas combinación de letras que resultan raras, o quien sabe con que carajo.
Pero me gustaría destacar especialmente a tres que me resultan infalibles. Las dos primeras son Pantufla y Triangulito, imposible pronunciarlas sin reírse. Pero personalmente creo que Palangana es superior a todas, la palabra graciosa por excelencia. No sólo por su pronunciación, sino porque también hace referencia a situaciones, formas, poses, olores graciosos. Con solo nombrarla en cualquier anécdota los hará ser los reyes de la fiesta.

* Ojota, Maletin, Gargara, Oruga, Hisopo, Alcahuete… y podria seguir actualizando por toda la eternidad, si me permiten la redundancia.