Mi PC

Mi computadora esta a punto de fenecer. La fuente, o el rígido, o ambos, propagan un rugido agonizante, periódico, cual campanadas apocalípticas, como pidiendo ayuda. O compasión. O un poquito más de memoria RAM.
Quizás estas sean sus últimas palabras. Mis últimas palabras.
Sólo queda la muerte.

Mil momentos se cruzan por mi mente. Recuerdos. Como aquel caluroso verano juntos, en que te sobrecalentaste, y te puse el turbo al lado para que pudieras procesar en paz. Mi turbo. O la cucaracha que saque de tus entrañas, que quién sabe cuanto habrá estado allí, provocando cosquillas electrónicas entre tus circuitos. O los mouses que habremos compartido; agradeciendo con un doble clic cada caricia, cada movimiento sobre el pad. O las yemas de mis dedos golpeando suavemente, cual tímido novato masoquista, cada una de tus teclas, provocando inmediatas respuestas en forma de los más variados caracteres. Las melodías que habrán salido de tus parlantes, exuberantes Edifier, fieles como perro agradecido. Los dvds que habremos pirateado, las páginas que habremos diseñado, las imágenes que habremos retocado. Si me habrás bancado hasta las cuatro de la mañana, haciéndote laburar como negra, cargando con el premiere, el photoshop, el cooledit y el msn a la vez. O simplemente chateando, transmitiendo con la webcam durante horas, cuadro tras cuadro.
No me dejes, oh querido contacto con el mundo exterior. Dónde chateare con mis amigos, o leeré el Olé, o jugaré al Quake, dónde editare mis videos y mis fotos; dónde pasare mis noches, escribiendo boludeces, archivando ideas que nunca nadie conocerá, que sólo compartí contigo. Quédate a mi lado. Prometo actualizarte todas las semanas, cuidarte de los virus malignos, limpiarte la pelusa fruto de la estática alrededor de tus cables, prometo revisarte periódicamente y hasta ampliarte el rígido, o defragmentarte durante días, si es necesario. Vaciaré la papelera diariamente y no volveré a resetearte sin previo aviso, ni ensuciar tu teclado con nesquick, cerveza, o miguitas de galletitas baratas; ni golpear tu CPU por problemas de Windows que sé que no se solucionarán, y que no son culpa tuya.
Pero por favor, se fuerte, resiste, no me dejes. Te necesito. Sin vos… no soy nada.