Manuelita

En esta epoca donde todo debe tener un sentido, donde la interpretación justifica la obra y donde las personas se paran frente a un cuadro y se rascan el menton como si entendieran algo; tomaremos un clásico y lo desglosaremos tratando de descubrir cuales son sus verdades ocultas, excavar en las emociones que provoca, y buscar la forma de ponernos en el lugar del autor y destramar sus intenciones.

Hoy: Manuelita.

Manuelita vivía en Pehuajó
Interesante comienzo. Deducimos que ya no vive más en Pehuajo, y esperamos la subsiguiente explicación.

pero un día se marchó.
Complementa el pretérito de la primera frase, sin embargo no la explica, pero quizás si justifica la elección del pueblo, simplemente por rima. Quizás si hubiera querido escribir “pero un día ella se fué” Manuelita hubiera vivido en Adrogué. Aunque es probable que el hecho mismo de vivir en Pehuejó hizo que se vaya. Pensándolo bien, suena lógico que cualquiera que viva en Pehuajo algún día se marche. “Suerte que no vivía en Ing Maschwitz” habrá pensado el autor a la hora de elegir la rima.

Nadie supo bien por qué
Esto viene a frustrar y desalentar (momentáneamente, luego retomaremos) las esperanzas evocadas en la primera frase.

a París ella se fue
Sin embargo amplía, y denota cierto conchetismo de parte del animal.

un poquito caminando
y otro poquitito a pie.

Esta frase es un poco confusa. No queda clara la diferencia entre “caminar” e “ir a pie”, y por lo tanto no encontramos sentido a la distinción en los dos términos. Sospechamos que las tortugas tienen dos formas de caminata, o bien que éstas no caminan con los pies.

Manuelita, Manuelita,
Manuelita a dónde vas
La reiteración en los llamados implica cierta nostalgia que nos acerca emocionalmente al personaje.

con tu traje de malaquita
La malaquita es una pierda preciosas, un mineral oxidado (Cu2CO3(OH)2) de color muy verdoso. Se cree que tiene propiedades curativas: mejora el ánimo, equilibra crisis emocionales, cura penas de amor, etc. Pronto nos daremos cuenta de que la comparación no solo tiene que ver con el proverbial color verde de las tortugas, sino con una metáfora mas profunda sobre el estado emocional del animal. También deducimos la elección del nombre de la Tortuga, ya que si en vez de Manuelita se hubiera llamado Ramón, su traje probablemente hubiera sido de carbón, por ejemplo. Mucho menos poético.

y tu paso tan audaz.
Un paso audaz en una tortuga es algo bastante difícil de imaginar. Sin embargo el tuteo (uso del termino “vas”) con el cual nos referimos al personaje ayuda a la empatia antes nombrada y fuerza la decisión del adjetivo siendo, a pesar de complicado, el mas adecuado (sagaz, rapaz, eficaz, voraz, procaz… eran visiblemente menos adecuados).

Manuelita una vez se enamoró
de un tortugo que pasó.

Esto nos habla mucho sobre la vida del pueblo. El hecho de que Manuelita “una vez” se haya enamorado, y de un tortugo que simplemente “pasó”… habla de que no había muchos tortugos en Pehuajo. Deducimos también que Manuelita estaba mucho mas entregada que cualquier tortuga de ciudad y, como bien sabemos los que alguna vez estuvimos enamorados, las cosas fáciles no son atrayentes. Vaticinamos un desenlace catastrófico.

Dijo: ¿Qué podré yo hacer?
Vieja no me va a querer.
Habla de un bajo autoestima, proverbial en las tortugas (Al menos es lo que aparentan).

En Europa y con paciencia
me podrán embellecer.
La paciencia denota otra vez la baja autoestima, bastante justificada en este punto (además de vieja, ¡depresiva! no es un proyecto demasiado atrayente ni siquiera para un tortugo). Esto también pone en duda la frase “nadie supo bien porque” ya que evidentemente la autora lo sabe. Probablemente sea la única que lo sepa. Probablemente porque la autora sea la misma Manuelita, que habla en tercera persona como el Diego.

En la tintorería de París
la pintaron con barniz.
Queda evidenciada la elección de la ciudad europea. Lo lógico seria que si fuera en busca de una tintorería vaya a Tokio, pero las ciudades orientales son mucho más difíciles de rimar. El barniz para una tortuga es una idea brillante. Já.

La plancharon en francés
del derecho y del revés.

La plancha denota un lifting, y subraya lo bacana que era la tortuga.

Le pusieron peluquita
y botines en los pies.
La peluquita quizás implica que estaba pelada. Quizás Manuelita tenía cáncer. La historia seria más trágica de lo que pensamos. Pero esto se minimifica al ver que le gustaba jugar al futbol.

Tantos años tardó
en cruzar el mar

Probablemente Manuelita fue en avión, pero se gasto toda la guiíta en lifting y tuvo que volver a nado. Como tantas.

que allí se volvió a arrugar
y por eso regresó
vieja como se marchó

Finalmente, el anunciado desenlace catastrófico. Sin dinero, sin belleza, y mucho más vieja, vuelve Manuelita a su hogar. Metáfora de la vida, del inútil planteamiento de objetivos con el fin de gustar a los demás, satisfacer a una sociedad superficial; y el desperdicio de una vida tratando de cumplirlos, en lugar de dedicarse a disfrutarla.

Lo que no sabemos es qué fue de la vida del tortugo. Si, de todas maneras, se enamoro de nuestra protagonista (hubiera sido un lindo final), o si se quedo solo (no debe haber muchas tortugas en Pehuajó). Pero sabemos, sin embargo, que cualquiera de las dos opciones, terminan con Manuelita.