5 Woody Allens

No soy muy partidario de citar frases fuera de contexto. Pero me tope con algunas reflexiones de Woody Allen con las que me sentí muy identificado, y parecen bastante claras en su significación. Esta bueno encontrarse con lo que uno ya sabe, pero dicho mejor por una persona que uno respeta. 

1. Sobre la escritura del subconsciente: 
"Lo que la gente que no escribe no entiende es que piensan que tu compones una  línea de forma consciente -pero no es así-. Esta procede de tu inconsciente. Así que tienes la misma sorpresa cuando emerge, que la que tiene el público cuando el cómico la dice. No pienso en la broma y luego la digo. La digo y luego me doy cuenta de lo que he dicho. Y me río de ella, porque yo la estoy escuchando por primera vez."
Woody Allen para la revista Esquire, 2013.

2. Sobre no tener que preocuparse por el éxito con la crítica:
"Esa es una de las cosas buenas de la escritura, o de cualquier arte; si la cosa es real, simplemente vive. Todo el alboroto sobre el éxito o el rechazo crítico, nada de esto importa realmente. Al final, la cosa va a sobrevivir -o no- por sus propios méritos. No es que la inmortalidad a través del arte sea cualquier cosa. Truffaut murió, y todos nos sentimos muy mal por ello y hubieron elogios adecuados y sus maravillosas películas viven, pero eso no fue de mucha ayuda para Truffaut."
Woody Allen para The Paris Review, 1985.

3. Sobre ​​dejar ir la perfección:
"Como artista, siempre se está luchando hacia un logro definitivo, pero parece que nunca se llega a él. Usted filma una película, y el resultado siempre pudo haber sido mejor. Intenta de nuevo y falla una vez más. En cierto modo me resulta agradable. Nunca pierda de vista su objetivo. Yo no hago mi trabajo para ganar dinero o para romper récords de taquilla, simplemente trato de que las cosas salgan. ¿Qué pasaría si yo alcanzara la perfección en algún momento? ¿Qué iba a hacer entonces?"
Woody Allen para The Talk, 2012 

4. Sobre esbozar antes de escribir:
"Para mí, la tortura es conseguir la idea, trabajar para llevar a acabo esa idea -la trama general, la estructura y la historia-. Pero una vez que lo sé, puedo escribir un guión en dos o tres semanas. Es la diferencia entre escribir y escribirla. Llega a ser agradable para mí y fluye fácilmente porque he hecho todo el trabajo de pala de antemano."
Woody Allen para The Hollywood Reporter, 2012.

5. Sobre el robo de los que han venido antes:
"Oh, yo he robado de los mejores. Quiero decir que he robado a Bergman. Yo he robado de Groucho, he robado a Chaplin, he robado cosas de Buster Keaton, de Martha Graham, de Fellini. Quiero decir que soy un ladrón desvergonzado."
Woody Allen para la revista TIME, 2009.

Comparando Aforismos

Antes que 

"La gota rompe la piedra, no por su fuerza sino por su constancia" 

yo prefiero 

"Más coge el burro por insistidor que por pijudo"

Me parece una metáfora más acertada.

Festejo

El esta cumpliendo 10 años blog. 
llegó a las 50 mil visitas
No es tanto.

Igual, porque cualquier excusa es buena para festejar, el equipo de redactores de ELO tiró la casa por la ventana.

Gracias a todos por el apoyo, este logro no hubiera sido posible sin sus bajas expectativas.

Darth Vader y la edad

Anakin Skywalker tenia una unión especial con la fuerza (o una gran concentración de midiclorianos según algunos guionistas). Su percepción del universo, de todas las cosas que lo rodean y son a la vez rodeadas por la fuerza, era superior. Así que cuando su maestro, Obi Wan, le cortó las gambas y una mano y lo dejó semi muerto quemándose sobre la lava, lo que hicieron los del Lado Oscuro para salvarlo fue armarle un cuerpo nuevo. No sólo prótesis suplantando lo que ya tenia, sino que también se lo tunearon un poco: un aparato especial de respiración, sistemas de visión nocturna (infrarroja y ultravioleta), una armadura contra fuego y lasers, piel que regula su propia temperatura, etc etc etc. O sea, se lo hicieron todavía mejor.
O sea, gastaron fortunas para hacerle un cuerpo nuevo. Todo por que era "el elegido", porque tenia ese poder especial. Total su cuerpo era descartable, lo único que tenían que mantener era esa eternamente misteriosa chispa que lo mantuviera vivo, y mantuviera esa unión con la fuerza.

Yo quiero eso. Ir al medico y que me diga "Bueno, este cuerpo esta empezando a andar mal. Esa panza te jode el equilibrio, el estómago lo hiciste mierda, los tobillos te los machucaste todos... en fin, te voy a dar este otro nuevo y dentro de 30 años cuando vuelvas a hacerlo mierda, me venís a ver de vuelta".

Relaciones

Ella se ata el pelo y deja su cuello al aire y es hermosa. Y también su cintura. Me gusta levantar apenas su remera y acariciarla en el límite entre el pantalón y la cintura, y rozar mi nariz ahí, oler su piel. Sentir como respira. O sus hombros, acercarme a sus hombros. El secreto de su perfección está en la forma en que une cada una de sus partes.

No se si tiene que ver con la postmodernidad, o donde carajo estamos ahora. Pero empiezo a sentir que en esta época la esencia de la cosas empieza a dejar de estar en las cosas, y pasa a estar en la relación entre ellas. En como se unen. En su posición dentro de una estructura, dentro de una red, y en la forma en que se articulan esas relaciones. En las conexiones mismas, en la unión. La Cosa se define por su relación con las demás cosas. 

Por eso es que Ella está siempre un paso adelante. Es el ahora y el después. Parte de su encanto está en la forma en que se relaciona con su entorno. Tiene la inteligencia como para saber cuándo formar parte de él o cuando apartarse. Aprovecharlo o cuestionarlo. 

Y así sabe llevar nuestra relación. Eso que se forma entre nosotros, que es más que ella y más que yo. El espacio que nos une, pero que a la vez nos separa, y que nos excede, que tiene vida propia, y que no es nada fácil de llevar. Ella lo sabe cuestionar y enfrentar. 
Sabe llevarlo hacia adelante.

Gente a la que le gusta las cosas que hago

Es lindo que haya gente a la que le gusta las cosas que hago. Pero lo malo de que haya gente a la que le gusta las cosas que hago, es depsues ver otras cosas que les gusta a esa gente que le gusta las cosas que hago. Y ves que en realidad les gusta cualquier cosa.
Siempre es necesario seguir trabajando.

La oficialización del sacrilegio

Y la sociedad moderna suma otra falta de respeto al sentido común, otro atropello a la razón.

En mi época, en las reuniones o cumpleaños, mezclar los snacks era merecimiento de excomulgación. La regla era implícita pero clara: Los snacks no pueden compartir potecito. Si quedan pocos palitos y pocos maníses, no se mezclan para ahorrar lugar y poner más chizitos en el potecito restante, por ejemplo. No. Esperas a que se terminen o los palitos o los manies (si, es maníes o manises, es indistinto) y, si querés, a ese potecito lo llenas de otra cosa (si eran chizitos, pegale una enjuagada porque dejan migas).

La idea primigenia de los snacks es que sea algo que podes agarrar sin mirar, comer. y saber lo que vas a comer. Su sentido y existencia se basa en su practicidad y su predictibilidad. Es como los pochoclos, pero mejor aplicado, porque las bolsas de pochoclos pedorros a veces vienen con algunos duritos o con semillas, que uno tiene que andar evitando, valiéndose de un tacto casi dactilográfico (por eso los ciegos, aunque su escases en los cines sea proverbial, son tan buenos comiendo pochoclo).

En fin, a lo que voy es que ahora parece que venden paquetes de snacks mezclados. Si, así como lo escuchan. Oficializaron el sacrilegio. Una vez más, el sistema absorbe y hacer permisibles actitudes antes canallescas. "Ahora ya no tenés que elegir" reza el slogan, a modo de justificación, tratando de lavar las culpas de los publicistas. ¿No tener que elegir? ¿Eso es lo que enseñamos a las generaciones venideras? Aprender a elegir es madurar. El niño tienen que empezar a lidiar con los pequeños dilemas de la vida, aunque más no sea con estas cosas, a prima facie, nimias. Tiene que elegir si quiere papas fritas o chizitos. Subirse al caballo o al autito en la calesita. Si ver Pokemon o los Power Rangers. La vida o la muerte.

La estrategia que ésta marca aplica (no la voy a nombrar quizás para no promover la publicidad, o quizás porque no la recuerdo) es desdeñable y el gobierno, fiel a mantener las tradiciones y las buenas costumbres vernáculas como viene haciendo, debería tomar cartas en el asunto.

Perdón, no me gusta politizar el blog, pero algunas cosas me sacan.

Que se vengan los osos

- Yo no sé qué carajo pasa con los osos.- dice Serguei, el cazador, mientras cierra de un golpe la puerta de la cabaña. - Yo no sé qué mierda tienen; vienen cada vez más vivos, se esconden, tapan las huellas...-ofuscado, se sienta en la cama al lado de Dobrinka, su mujer, que se acomoda disimuladamente su tenue camisón.
- No pasa nada mi amorcito, mi chuchi -dice mientras le acaricia el cuello -. Para mi vos siempre vas a ser mi cazador preferido.
Si Serguei la estuviera escuchando percibiría el tono sospechosamente cariñoso.
 -Hace semanas que no vengo con nada, ni un conejo de mierda.... Me estaré oxidando, que se yo.
Serguei se agarra la cara con las manos y respira profundamente. Su bota queda a medio sacar. Dobrinka, como si fuera un reptil, sube tratando de abarcarle la espalda. 
- Esta bien mi amor, mañana vas, traes un poco de leña y te desquitas con... 
- No me jodas, Dobrinka, el leñador es puto.- parece despabilarse. - A mí me gusta matar... La adrenalina, el peligro ¡La sangre!
Como cada vez q hace una reflexión sesuda, Serguei entrecierra los ojos y levanta la vista al horizonte, que ésta vez parece estar a la altura entre un cuadro bordado del Monte Bucegi y el respaldo de una silla enclenque que hay contra la pared de madera.
- Tienen que ser los osos, la evolución de la especie, que se yo... Están más vivos, habrán aprendido... 
- Ya está mi amor, ya está... -ella comienza a acariciarlo libidinosamente y a meterlo entre las sábanas, mientras pispea de reojo el armario entreabierto. Serguei parece mostrar atisbos del cariño. Dobrinka insiste, dejando de lado el detrimento amoroso que sufría la pareja en el último tiempo. Serguei, quizás dejándose llevar por la lujuria, olvida sospechar.
- Por ahí necesitas relajarte un poco -dice entre besos -, y mañana seguís llenando la pared de ositos...
Se oye un movimiento dentro del placard.
- ¿Qué es eso? - Se alerta, al fin, Serguei.
- Nada, amor, nada - dice ella escondiéndose entre las sábanas. 
El ruido se repite más fuerte. Serguei se petrifica para escuchar con más claridad. Lo único que mueve es la ceja izquierda, la cual eleva lentamente. Dobrinka se queda inmóvil, le tiemblan los huesos, no se atreve a mirarlo adivinando la ira efervescente de sus ojos. De repente, Serguei entiende todo.
Se levanta de inmediato, ella trata de atraparlo, él se escabulle entre sus manos, ella queda echada sobre la cama, él abre el armario, ella grita: - ¡No es lo que parece!, casi tapando el áspero rugido de Vasile, el oso que se encuentra dentro, y que le agita un zarpazo en la cara a Serguei antes de que éste termine de gritar- ¡Hija de puta!.
Serguei tiene el rostro ensangrentado, y se arrastra como puede tratando de alcanzar la escopeta apoyada sobre la silla en la otra punta de la habitación, debajo del horizonte. Como si el tiempo se detuviera, y con la confianza que sólo otorga la intimidad del lecho amoroso, Dobrinka le implora a Vasile, susurrando - Dejalo... -  Él, rígido, le devuelve una mirada coagulante.  
El pobre Serguei apenas logra acariciar el arma cuando Vasile lo atrapa entre sus patas delanteras y de un sacudón lo castiga contra el piso. En los ojos de Dobrinka, que contempla aterrada contra el respaldo de la cama, se reconoce el suplicio del amante ingenuo.
Vasile, salvaje sobre sus cuatro patas, se tranquiliza unos segundos mientras le da unas últimas palmadas al cuerpo inerte del cazador. Respira profundamente, ronco. Saborea la venganza. Dobrinka lo mira y, todavía perpleja por la traición, recapitula los momentos vividos. Las tardes de apasionado amor osezno. La tierna torpeza de las caricias de sus garras. Entonces él le devuelve la mirada, con la inexpresividad que sólo un oso puede dar, y se va. 

Al recorrer el comedor, y mientras una úrsida lágrima recorre su peludo rostro, la ve: Sigue ahí, amurada a la pared, la cabeza de Nadezhda. 

Nada como el amor

Nada como el amor. Y no porque el amor nade tan bien o tan mal que sirva como para hacer un chiste usando la homologación. No, lo que digo es que no hay nada como ella. Como Ella. Porque si me quiere, nada puede salir mal. Si Mariana me quiere puede perder el rojo, arrebatarse el asado, caerse el mundo, que nada importa. No necesito nada más. Es lo mismo que Messi, que lo ves jugar y parece todo tan facil. Bueno, a Mariana la felicidad le sale asi, fácil. La tiene atada. Se pone el equipo al hombro. Tiene una sonrisa goleadora que no te cansás de ver, te digo que la ves y le darías replay todo el partido. Es un crack del cariño, el barrilete cósmico de lo bello. Da placer verla jugar, en la vida, en la cama.
Es eso, da placer. Plenitud. Supera cualquier idealización.
Todo lo lindo tiene que ver con Ella.

Dos cosas sobre los hisopos

La primera: En el dorso del paquete de hisopos puede leerse claramente "No introduzca el copito/hisopo en el canal del oído ni dentro de la nariz". Ok. La nariz dejala, pero en el canal del oído... ¿Y para qué carajo lo voy a usar entonces?


Como podemos ver en la imagen adjunta, el canal el oído es ese lugar por donde, efectivamente, MAS NOS GUSTA pasar el hisopo. Tambien dice "Se recomienda usarlo solamente para limpiar las partes exteriores". Cualquiera. Esta gente atenta contra ese intimo y delicado placer que implica sacarse el hisopo todo encremado en cera orejal, cual cucharadota de dulce de leche Sancor. Malísimo. Se me cayó un ídolo.

La segunda: Si, hisopo va con H. Re loco.